Entrar al Municipio sin concurso, por obra y gracia de conocidos, por acomodo, discrimina a otros que pueden resultar más preparados para los lugares vacantes. Esa conducta perjudica al contribuyente que cada vez paga más y es el que soporta la mediocridad y la deficiente calidad de servicios.
Que 30 “agentes” municipales que se desempeñaban como “contratados” pasen a planta permanente, parece ser un hecho auspicioso. Por supuesto el acontecimiento ha sido presentado como un “logro” del actual gobierno municipal. Hasta se llegó a realizar un acto de agasajo a los beneficiarios con la participación de miembros de la Comisión Directiva del SEOM, que es la entidad que representa a quienes trabajan en los municipios, que viajaron especialmente desde la ciudad de Santa Fe. La Intendenta discurseó, sonrió y disfrutó de los halagos de los 30 nuevos ingresantes a la planta, no era para menos. Los máximos exponentes de la conducción política de la ciudad estaban allí, avalando el ingreso de 30 postulantes a sendos cargos en el municipio nombrados a dedo, sin examen, sin selección alguna, sin concurso. Tratando de hacer pasar lo malo por bueno.
Los ingresantes no tienen la culpa. Cualquiera que obtenga un empleo público, así lo haga entrando por la ventana o por la banderola, más en esta época en que los lugares para los jóvenes no abundan, lo único que debe hacer es agradecer a quienes le han facilitado la entrada. Tampoco es necesario que los ingresantes conozcan la ley o las ordenanzas que se han promulgado para evitar estas avivadas.
En cuanto a la ironía con la cual se da a conocer la noticia, es un tema aparte. Sabiendo que se encuentran en falta, sabiendo que no cumplen con lo que prometieron, podrían haber sido un poco más discretos. Muchos olvidadizos que reclamaron por los concursos y que fueron silenciados con el nombramiento de un familiar, la misma Intendenta que facilita el ingreso de sus parientes, en fin, sin palabras. Así participaron la noticia a los sufridos contribuyentes:
“Felicitamos a los 30 agentes beneficiados: Germán Volken, Cecilia Encina, Javier Mercke, Carina Eckard (hija de Úrsula Eckard muy crítica hacia el ejecutivo municipal por la ausencia de concursos y hacia quienes entraban por la ventana), Fernando Yrrazabal, Sandro Borgogno, Andrea Jaime, Jorge Aguirre, Federico Santía, Emiliano Rodríguez, María Lorena Meiners (sobrina de la Intendenta Meiners), Matías Nagel, Marcelo Mehring, Germán Schmidt (hijo del ex Secretario), Juan Manuel Plantón (juez de Faltas), Javier Martín, Gisela Paitubí (Nuera de la Intendenta Meiners), Agustina Seguro (Sobrina de la ex concejala Copes), Diego Estévez, Ana Victoria Reinares, Claudia Scian y Sebastián Tomatis”. Esta nota fue publicada en la página de SEOM, o sea que puede haber más, sólo que no están afiliados a ese sindicato.
Seguramente el lector encontrará alguna coincidencia más, hay apellidos que suenan a ordinario “acomodo”, a denigrante casualidad. No obstante insistimos en que los nuevos empleados no tienen culpa, la necesidad manda y esta es una comarca donde los “contactos” valen más que la ley. Lo malo, lo realmente condenable, es que la falta de concursos discrimina a otros muchachos y chicas capaces, que ni siquiera tuvieron la oportunidad de postularse. Los funcionarios atropellan con su egoísmo, ignoran las normas, se lanzan primero a los botes y poco les importa la suerte de los demás. Los sueños y las esperanzas de los que quedan en la vereda del Municipio sin posibilidades no cuentan. Esos ciudadanos también necesitan trabajar. Que los parientes de la Intendenta compitan con ellos y si ganan nadie dirá nada.
No obstante insistimos en que los nuevos empleados no tienen culpa, la necesidad manda y esta es una comarca donde los “contactos” valen más que la ley.
