Desfinanciada, no le conviene a nadie

La responsabilidad directa de los contribuyentes con la financiación de la caja municipal de previsión social sugiere que los medios que defienden el bolsillo del ciudadano común se ocupen incondicionalmente del tema.

En mayo de este año la concejal del PDP, Gabriela de Oggioni, afirmó que el Concejo Municipal se encuentra abocado a la problemática de la Caja de Jubilaciones y aseguró que existen contratos que el municipio tiene desde hace varios años que no realizan aportes jubilatorios. Eso fue en mayo, estamos casi a fin de año y no se escucharon nuevas voces al respecto. Nobleza obliga digamos que la Concejal Oggioni es la única del pelotón de la calle Lehmann que realiza aportes jubilatorios.

El Secretario Gómez anunció que un equipo de idóneos analizaría el estado de la caja para producir un informe sobre los guarismos mínimos para su financiación. El problema de la Caja Municipal es tan simple como esto: “No alcanzan los aportes de los que tienen que aportar para pagar a los pasivos”. ¿Por qué es importante el asunto de la caja municipal? Muy sencillo: si se queda sin plata para pagar a los jubilados serán los contribuyentes los que tendrán que cubrir el faltante. No será Meiners, que duerma tranquila, no le descontarán un centavo de su suculento sueldo. Eso solo alcanza para justificar el desinterés de la señora por el tema.

El asunto de la caja municipal de jubilaciones se actualiza porque el día 29 de noviembre habrá elecciones para elegir representantes activos para el directorio. Una de las listas participantes, la lista VERDE, integrada por Martín Pianetti, Viviana Pacitti y Darío Vogt, exponen como motivo de su participación, tratar de solucionar los problemas que dificultan el financiamiento normal de la caja. Sin renunciar a las conquistas, se cree que el camino está en conseguir que los que no aportan, lo hagan. Políticos, contratistas, monotributistas, para eso el Municipio debe constituirse en implacable agente de retención, haciendo cumplir el mandato de la ordenanza correspondiente y el reglamento de la caja donde aparecen claramente todos los ítems que componen los ingresos.
No hay que confundir. No se trata en esta ocasión de una cuestión política. No hay aquí una lista oficial y una lista opositora, quién así lo entienda se equivoca y perjudicará a la caja y a la ciudad toda. Se trata de dar solución solidaria a un asunto muy importante que, de complicarse, perjudicará a muchos municipales esperancinos y a sus familias. El informe encargado por la Secretaría de Hacienda del municipio es crucial. A partir de ese diagnóstico los que no aportan deberán aportar (“deberían aportar”). El ejecutivo tiene que cumplir su papel y retener los porcentajes a contratados, contratistas y monotributistas y los nuevos integrantes del directorio ponerse a analizar y hacer efectivos los ingresos que provienen de rubros a los cuales últimamente no se le presta interés alguno. Los funcionarios políticos deben entender que la defensa de la Caja Municipal se corresponde con la defensa de los contribuyentes de la ciudad.