El vapuleado Plan de accesibilidad arrancó a toda máquina en el Sur. La idea era hacer algunas cuadras antes de octubre para sumar votos. Blangini cerró los ojos, se ajustó la vincha y para asombro de los detractores empezó con el pavimento en el barrio que más lo criticaba. A toda velocidad hicieron las primeras cuadras y con una máquina tan nueva como desconocida avanzaron con el ripio con cordón cuneta. Fenómeno. Esa es la buena noticia. ¿Cuál es la mala? La mala noticia no es una sola son varias. Pasamos a enumerar:
1- En la calle Sarmiento al 500 levantaron tubos de alcantarilla para hacer el famoso cordón cuneta. Los tubos, propiedad de los vecinos, se los llevaron. Cada tubo cuesta 270 mangos, casi nada.
2- Cuando pasaron con la obra, destruyeron las subidas para vehículos. Cuando los vecinos reclamaron la respuesta fue que se arreglen los frentistas.
3- El pavimento nuevo, recién hecho, en Terragni y Moreno está rajado, muy rajado. Lástima, tan caro y rajado.
4- El cordón hecho a máquina de hacer cordón sale ondulado. La máquina no tiene la culpa, lo que pasa es que la máquina copia las ondulaciones del suelo. Si el suelo está derecho el cordón sale derecho, si el piso tiene ondulaciones, el cordón parece un bandoneón.
Estas humildes consideraciones son apenas una muestra de todo lo que aportan los vecinos beneficiarios del plan de pavimento de Blangini Meiners.
