El director de la Escuela Granja de Esperanza, Rodrigo Benítez, y la trabajadora social Belén D’Piro, brindaron detalles de la charla sobre uso de redes sociales que compartieron con los padres cuyos hijos concurren de la institución.
Sobre la iniciativa, D´Piro contó: “Nos pusimos en contacto con la Defensoría del Pueblo, que trabaja articuladamente con la Defensoría de Niñez, para trabajar todo el tema de la seguridad digital y poder darle algunas herramientas a las familias en relación al uso que los adolescentes hacen de los dispositivos y de las redes sociales”.
Explicó que “ese uso de la tecnología es un derecho de ellos, pero la idea es que sea de modo responsable, para evitar problemas en esos vínculos que ellos van generando a través de las redes, que puedan ser respetuosos, que no haya conflictos, y sobre todo que les dé seguridad, que eso que van estableciendo sea en un marco seguro”.
Agregó que “para eso los padres necesitan herramientas para poder acompañar, para ir conociendo todo lo nuevo e ir cuidándolos y acompañándolos en este camino y en este uso de lo digital”.
En ese marco, planteó que “la escuela tiene una normativa respecto a que el uso del celular en las aulas no está permitido, salvo que tenga algún fin pedagógico, pero son debates que van a seguir estando y que hay que ir construyendo con otros. Y son todas cosas nuevas que nos van interpelando permanentemente como adultos que también estamos inmersos en este mundo de las redes y que también tenemos que alertar sobre ciertos riesgos que van apareciendo”.

Por su parte, Benítez analizó que “se trabaja para toda la escuela, para todos los padres desde primero a sexto año porque los chicos más chiquititos son los más susceptibles, pero también hemos visto problemas con los más grandes. Entonces, estas cuestiones son sumamente importantes, es vital que todos los papás las manejen, sobre todo cuando los chicos van creciendo en edad y van adquiriendo mayores responsabilidades”.
“Nosotros en la escuela somos un efector social que tiene responsabilidades, pero los primeros responsables siempre son las familias. Si no hay trabajo en conjunto entre familia y escuela, es imposible poder lograr que los chicos se vayan encaminando. Así que esto es un trabajo escuela y familia, pero sobre todo sabiendo que la primera responsabilidad siempre va a recaer en la familia. Por eso es importante que en la escuela abramos estos espacios, porque muchas veces no sabemos si los papás manejan información, conocen toda la problemática, y por eso la escuela trata de dar en eso las herramientas necesarias”, concluyó.
