El Gasoducto Gran Santa Fe, a un paso de llevar gas natural a Esperanza y la región

Con la obra finalizada y a la espera de la habilitación nacional, el Gasoducto Gran Santa Fe se encamina a comenzar a operar y promete un impacto histórico para Esperanza y la región, garantizando el acceso al gas natural a miles de hogares, industrias e instituciones, y fortaleciendo el desarrollo productivo local.

La obra del Gasoducto Gran Santa Fe se encuentra finalizada y lista para entrar en funcionamiento, a la espera de la habilitación definitiva por parte del Gobierno nacional. Con todos los caños ya enterrados y el sistema preparado, la Provincia aguarda la autorización de Enargas para concretar la conexión al Gasoducto del Noreste Argentino (GNEA), un paso clave para que el gas natural llegue a miles de hogares, industrias e instituciones, con un impacto directo y estratégico para la ciudad de Esperanza.

Según se informó, aún resta realizar una prueba hidráulica en el tramo comprendido entre San José del Rincón y Arroyo Leyes. Se trata de un test técnico indispensable para verificar la seguridad y el correcto funcionamiento del sistema. Estas pruebas estarán a cargo de técnicos de Energía Argentina S.A. (Enarsa), la empresa estatal responsable de la infraestructura energética, que viene manteniendo reuniones técnicas en las últimas semanas para avanzar en el proceso.

Una vez superada esta instancia y con la autorización de Nación, el gasoducto podrá conectarse al GNEA, que será la fuente de abastecimiento. Si bien existen expectativas de que la habilitación pueda concretarse antes de finalizar febrero, desde el Gobierno provincial prefieren mantener cautela y no fijar plazos oficiales.

Esperanza, punto clave del proyecto

Para la ciudad de Esperanza, el gasoducto representa un avance histórico. El trazado del Gasoducto Gran Santa Fe toma gas del GNEA precisamente a la altura de esta ciudad, consolidándola como un nodo estratégico dentro del sistema. A partir de allí, el recorrido se extiende hacia el sur, alcanzando Recreo, Monte Vera y distintos sectores de la ciudad de Santa Fe.

El impacto del servicio será significativo: según estimaciones oficiales, el gasoducto beneficiará directamente a unos 100.000 habitantes, más de 7.000 industrias y comercios, y alrededor de 1.600 instituciones que hoy no cuentan con acceso al gas natural. En el caso de Esperanza, esto se traduce en una mejora sustancial para el desarrollo productivo, la competitividad industrial y la calidad de vida de los vecinos.

Alcance regional y distribución del servicio

Además de Esperanza, el Gasoducto Gran Santa Fe abastecerá a las localidades de Recreo, Monte Vera, Ángel Gallardo, Arroyo Aguiar, Santa Fe, San José del Rincón —incluyendo Colastiné Norte— y Arroyo Leyes. Desde Monte Vera, una derivación conectará Arroyo Aguiar, mientras que otro tramo atraviesa por debajo de la Laguna Setúbal para llegar a Rincón y Arroyo Leyes, una parte de la obra considerada un verdadero hito de ingeniería.

En cuanto a la distribución del servicio, estará a cargo de distintas subdistribuidoras según la zona. En Esperanza, la prestación del gas natural será responsabilidad de Esperanza Servicios SAPEM, mientras que en Recreo lo hará la cooperativa local. Litoral Gas, la Cooperativa Setúbal y Enerfe se encargarán del suministro en el resto de las localidades y barrios comprendidos.

Con la obra concluida y a la espera del último aval técnico, el Gasoducto Gran Santa Fe se perfila como una infraestructura clave para el crecimiento económico y social de Esperanza y toda la región, marcando un antes y un después en el acceso a un servicio esencial largamente esperado.