Luego de que este miércoles la oposición lograra obtener la media sanción a su proyecto de modificarla, tanto los propietarios como los inquilinos tienen la opción de terminar un contrato antes de tiempo.
De esta manera, la rescisión anticipada de los acuerdos es posible entre partes, pero para poder hacerse deben seguir determinados puntos del acuerdo con la normativa vigente para evitar sanciones, pagos innecesarios y llegar, incluso, a un conflicto judicial.
Otro cambio en esta ley de alquileres, que ya fue aprobada por Diputados, es el período de los contratos vuelven a ser de dos años en lugar de tres, como rige con la normativa sancionada en 2020.
El precio del alquiler debe fijarse como valor único y por períodos mensuales, sobre el cual podrán realizarse ajustes con la periodicidad que acuerden las partes, por intervalos de entre 4 y 12 meses.
Para los ajustes, las partes deberán convenir el mecanismo de actualización del precio del alquiler alinicio de la relación locativa. A tales efectos, puede aplicarse el índice de precios al consumidor (IPC), el índice de precios mayoristas (IPM) o una combinación de dichos índices.
