El próximo 17 de junio se conmemora el aniversario del fallecimiento de Martín Miguel de Güemes que durante décadas fue olvidado y relegado de las efemérides nacionales.
Güemes nació en 1785, en la provincia de Salta. Se unió al ejército muy joven. Fue destinado a Buenos Aires y allí participó en la defensa de la ciudad durante las Invasiones Inglesas, en 1806 y 1807.
Luego de la Revolución de Mayo, Güemes se integró al Ejército del Norte, durante las Guerras de Independencia y luchó en Alto Perú. De vuelta en su provincia, organizó a los gauchos en regimientos irregulares para hostigar a los españoles.
Los gauchos eran muy diestros a caballo, conocían el terreno y realizaban ataques sorpresivos que entorpecían las maniobras del ejército español. Los “infernales de Güemes” cosecharon importantes victorias y ganaron fama inmortal.

Por esa razon, en 1814 fue nombrado coronel y volvió a su provincia por orden del general San Martín. Su misión era crear una milicia de gauchos para cuidar las fronteras.
En 1815 fue nombrado Gobernador de Salta, y desde el Norte continuó la lucha contra los realistas mientras San Martín planeaba su entrada triunfal por la cordillera.
Como gobernador de esa provincia, las políticas de Güemes tendieron a favorecer a estos sectores relegados.
Gauchos, indígenas, mestizos y afrodescendientes, se veian reflejados en sus politicas sociales, mientras que afectaron los interesas de las familias más acomodadas de la provincia.
El 7 de junio de 1821 la provincia de Salta fue invadida por tropas españolas. Como de costumbre, Güemes encabezó la defensa. Pero esta vez resultó herido y murió 10 días después. Tenía 36 años.
