Comportamiento felino: por qué los gatos eran venerados en el Antiguo Egipto

Gran parte de esta devoción se debe a que los antiguos egipcios pensaban que sus dioses y gobernantes tenían cualidades felinas.

Así, consideraban que eran unos animales protectores, leales y cariñosos pero que al mismo tiempo podían ser independientes y feroces.

Estos rasgos tan particulares, a ojos de los antiguos egipcios, hacían que los felinos fueran animales dignos de atención, motivo por el que empezaron a construir estatuas felinas.

Una de las esculturas más populares es la Gran Esfinge de Giza, un monumento de 73 metros de largo que tiene cara de hombre y cuerpo de león.

Aunque no está claro cuando aparecieron los primeros gatos domesticados en Egipto, según la revista Live Science diversos arqueólogos han encontrado entierros de gatos que datan del 3 800 antes de Cristo.

Durante la edad media, , los gatos fueron perseguidos y quemados vivos, mucho más aún si era de color negro.

Asi mismo, muchos gatos se ofrecían como sacrificio a los dioses, según la Universidad College de Londres, eran criados para ese propósito.

A fines practicos, los gatos fueron muy importantes debido a su habilidad para hacer disminuir la población de ratones, en los campos de cereales del Nilo, una zona de gran importancia económica.

Tras el resplandor del Antiguo Egipto, llegó la Edad Media y con ella la indiscriminada y salvaje quema de gatos en las hogueras. Así, de la noche a la mañana, los gatos pasaron de ser considerados sagrados a ser odiados, temidos, perseguidos y quemados vivos porque se creía que eran instrumentos del demonio y de las brujas debido a sus hábitos nocturnos.

Los felinos domésticos fueron víctimas de una injusta persecución y bastaba la sola posesión de un gato para acusar a una persona y condenarla. Mucho más aún si era de color negro.