Durante esta semana se registraron distintos focos de incendios en el Delta del Paraná, en las islas de la provincia de Entre Ríos situadas frente a las localidades santafesinas de Arroyo Seco y Granadero Baigorria.
Se trata de un fenómeno previsible que ocurre todos los años en los meses de invierno, explicaron desde la Secretaría de Protección Civil y Gestión de Riesgos de la provincia de Santa Fe.
Los incendios intencionales en las islas no sólo contaminan el aire de las poblaciones de la región y generan problemas de salud en sus habitantes.
También afectan la flora y la fauna, y hasta generan de manera indirecta un fenómeno del que poco se habla: la muerte de especies en vías de extinción que son atropelladas por conductores que transitan por el puente Rosario-Victoria.
Los animales silvestres intentan escapar del fuego y se suma, por otro lado, que los automovilistas tienen visibilidad muy reducida debido a la intensa humareda.
Animales tales como pumas, gatos monteses, nutrias, bandada de garzas, coipos y diferentes especies de aves cruzan el río, algunos nadando y otros en vuelo rasante, para encontrar refugio en las grandes ciudades.
Los pronósticos no son alentadores ya que las sequías prolongadas y las escasas precipitaciones actuales, sumadas a las condiciones climáticas de heladas y bajas temperaturas, favorecen las condiciones de propagación de incendios.

