La viruela del mono, también conocida como viruela símica, se expande por el mundo, ya son 12 los países donde se reportaron casos.
En Argentina, en tanto, el Ministerio de Salud confirmó este domingo que hay un caso sospechoso del virus en una persona residente en la Provincia de Buenos Aires, que estuvo de viaje en España.
Hace más de 40 años que la viruela quedó oficialmente erradicada: se estima que la enfermedad se cobró la vida de unas 300 millones de personas solo en el siglo XX.
Antes de que se erradicara, la viruela se propagaba cuando las personas contagiadas tosían o estornudaban lanzando gotas respiratorias.
También las costras de las lastimaduras y el líquido de las llagas contenían el virus, por lo que podían ser una fuente de transmisión, tanto directamente o por materiales contaminados como ropa de vestir o de cama.
Esto también aplica a la viruela del mono, que se transmite primariamente a través de gotas respiratorias, por lo que implican un contacto prolongado cara a cara entre la persona que tiene el virus y la que no.
También el vínculo directo con el virus a partir de fluidos corporales o materia en lesiones, así como indirecto a través de la ropa, puede propagar la enfermedad.
Sin embargo, existe una diferencia clave: la transmisión de animales a humanos, la viruela del mono es una zoonosis viral.
En este caso, la transmisión de animal a humano puede ocurrir por mordeduras o arañazos, por la preparación de carne de animales silvestres, el contacto directo con fluidos corporales o materia en lesiones o el contacto indirecto, por ejemplo a través de ropa contaminada.
Los síntomas de la enfermedad suelen ser parecidos a los de una gripe e incluyen:
fiebre
dolor de cabeza
dolores musculares
dolor de espalda
escalofríos
agotamiento
ganglios linfáticos inflamados
Aunque la viruela del mono no es excesivamente contagiosa y tampoco peligrosa para quienes la contraen, las autoridades sanitarias de nuestro pais han preferido tomar precauciones.
