El pasado 8 de abril la empresa Ferrero cerró su fábrica de chocolate Kinder en Bélgica, luego de retirar del mercado de varios países europeos, Argentina y Estados Unidos, algunos lotes de sus productos “Kinder Mini Eggs”, tras detectarse casos de salmonella en Europa en personas que consumieron estos chocolates.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ratificó este miércoles que la aparición de un brote de salmonella detectado en 10 países europeos y en Estados Unidos tendría su origen en productos de chocolate de la marca Kinder producidos en Bélgica.
Se estima que los chocolates se distribuyeron en al menos 113 países, por lo que es probable que se notifiquen casos adicionales en otras naciones. En la Argentina, afecta a lotes de Kinder Mini Eggs, importados de la fábrica de Bélgica que habría sido el supuesto origen de los contagios. Qué hacer en caso de ya haberlos comprado
Hasta el momento, la mayoría de los casos se notificaron en diez naciones europeas (150 de 151), aunque también se detectó un episodio en Estados Unidos.
Pese a que las infecciones por salmonella suelen ser leves y no requieren tratamiento, los niños y los ancianos corren un mayor riesgo de sufrir complicaciones graves por deshidratación.
Los síntomas de la salmonelosis se caracterizan por la aparición de fiebre alta, dolor abdominal, náuseas, vómitos y diarrea con sangre, como se informó en la mayoría de los casos del brote actual.
