El precio de los alimentos sigue acumulando presión por la imparable cotización de los granos

La alerta es total y la reacción, por el momento, casi inexistente. El impacto del salto en el precio de las commodities, empieza a pegar de lleno en el precio de los alimentos y, con mayor incidencia, en las zonas más vulnerables.

El próximo martes, el Indec dará a conocer el índice de inflación del mes pasado, que consultoras privadas ubican en torno al 4%, con un avance del precio de los alimentos por encima de ese registro en al menos un 1 punto porcentual.

Los precios de los alimentos básicos, que escapan a los controles oficiales en los comercios de cercanía de los barrios populares, anotaron un incremento de 9,8% en febrero.

Este indicador, suele arrojar una cifra más alta que el dato oficial del Indec porque, precisamente, no promedia con los precios de los productos que integran la canasta de Precios Cuidados que se comercializan en las grandes superficies de venta.

Es decir que no mide en los supermercados, donde la suba queda mitigada por las iniciativas de control, sino sólo en los pequeños y medianos comercios donde los programas que impulsa la Secretaría de Comercio, a cargo de Roberto Feletti.

Esos registros no capturan el pleno efecto de la fenomenal suba del trigo, que ayer cerró en USD 475 la tonelada y que ya provocó un aumento de 40% en la suba de la harina.