La persistencia del fenómeno La Niña sobre la región por lo menos hasta marzo condiciona los rendimientos de los principales cultivos agrícolas y pone en riesgo proyección de cosechas récords.
Al repunte del enfriamiento del Océano Pacífico y sin lluvias a la vista para la primera quincena se sumaron la presencia de un importante centro de alta presión y temperaturas que volverán a alcanzar valores extremos.
Por su parte, desde la Bolsa de Cereales pronosticaron para los próximos días “temperaturas moderadas, seguidas por una ola de calor y precipitaciones escasas en la mayor parte del área agrícola”.
Esta situación podría provocar “una pérdida aún mayor en los rindes potenciales de algunos cultivos”, como el maíz temprano, advirtió la BCR, que aclaró que las lluvias de principios de año “no fueron suficientes para frenar el daño en el cereal”.
El maíz temprano sembrado en las provincias de Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos y Buenos Aires está en una situación muy delicada: en la franja este del país se confirman pérdidas de rindes que van del 20 al 40%.
Según las nuevas estimaciones, la producción será inferior a la del año pasado, cuando los productores brasileños cosecharon 137,3 millones de toneladas, consignó la agencia Bloomberg.
