Lo que era una amenaza latente puede volverse una realidad: la cámaras del sector denuncian faltantes en distintas ciudades del país.
El congelamiento persistente de los precios de los combustibles, sumado al aumento de los costos estructurales de las estaciones de servicios pone en riesgo el correcto abastecimiento de combustible en las últimas dos semanas del año.
Advierten que la situación es tan crítica que la escasez de combustible puede golpear en la próximas semanas Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Mendoza y los principales centros turísticos de la Argentina.
Empresarios del sector, explicaron que los productos como los Premium, gasoil y diésel tienen que ser importados, por lo que se pagan en dólares y se venden en pesos, una ecuación que tampoco resulta beneficiosa. Ante los elevados costos de importación, han decidido reducir la compra.
La situación afecta a los estacioneros, pero también pone en riesgo las cadenas logísticas de las empresas que dependen de las estaciones blancas, tales como el transporte, el sector rural.
