Los Bajos Submeridionales representan una reserva de biodiversidad única en su tipo tanto por extensión como por riqueza.
Con más de 3 millones de hectáreas distribuidas en la región chaqueña de Argentina, fue identificado por The Nature Conservancy , como una de las regiones “más importantes y sensibles” de todo el continente americano.
Sobre esto trabajaron durante años los investigadores Andrés Pautasso, Blas Fandiño y Guillermo Príncipe, que hace pocos meses publicaron en formato e-book “Fauna silvestre en los Bajos Submeridionales”, un material de consulta clave para avanzar con el desarrollo del conocimiento científico regional.
Los Bajos son refugio de especies de mamíferos y de aves amenazadas como el venado de las Pampas, el aguará guazú, el águila coronada y el cardenal amarillo.
La principal característica de la vegetación es la escasez de árboles, ya que sus tres cuartas partes está compuesta por pastizales altos y densos de espartillo chuza, una flora preparada para soportar períodos de anegamientos, sequías y un suelo con alta concentración de sales.

La provincia de Santa Fe, por medio de una ley, declaró como Monumento Natural tanto al venado de las Pampas como al aguará guazú,
En el libro se describe a los venados de las Pampas como “cérvidos de tamaño mediano, algo más grandes que los guazunchos y más pequeños que los ciervos de los pantanos”. Se trata de una especie que, hasta el siglo pasado, estaba muy extendida en América del Sur.
