En el Establecimiento “Santa Ángela”, ubicado en Colonia Ituzaingó (departamento Las Colonias), hasta hace poco tiempo se realizaba una explotación agropecuaria “tradicional”.
Un campo mixto, explotado de manera tradicional, con 80 hectáreas para agricultura y otras 100 hectáreas se destinaban a la ganadería.
El desafio fue pasar de la forma tradicional de producir, al concepto de manejo holístico y de ganadería regenerativa.
La ganadería regenerativa y agroecologica, actividades en las que se produce carne pero mucho más amigable con el ambiente y con lo social. Cuidar el medioambiente y, al disminuir el uso de insumos, también se cuida la economia. Otra forma de producir.
Este nuevo paradigma propone un proceso que le permite a la naturaleza mejorar la capacidad de pastura para crear biomasa y con esto atender las necesidades nutricionales de los animales.

La Ganadería Regenerativa involucra tres aspectos igual de importantes: el económico, el ambiental y el social. Negocio, biología y personas.
El primer objetivo es llevarle el agua al animal y que no tenga que caminar. Esto implica menos desgaste, y los desechos quedan en la parcela y no en los callejones.
Dentro del manejo holístico, se pueden realizar mediciones de la salud de la planta, el aumento de la permeabilidad del suelo y de la captación de carbono. Con la ganadería regenerativa, somos capaces de captar carbono del ambiente con el impacto que eso conlleva.
El mundo exige cada vez más productos que puedan demostrar que su impacto ambiental es positivo para el planeta. Un cambio de este tipo significa pensar a mediano plazo.
