La decisión del Gobierno nacional de liberar la exportación de vaca conserva y manufactura con destino a China fue bien recibida por el sector, que no solo representará un alivio en las cuentas de los productores sino también en la relación entre el oficialismo y el campo.
Desde el sector consideran que la medida como positiva y que la misma “de alguna manera descomprime la tensión que había entre el campo y el Gobierno.
Las restricciones impuestas por el Gobierno respondieron, según marcaron los funcionarios que implementaron la medida, a una necesidad de bajar los precios de la carne, que mostraban un aumento interanual cercano al 80%.
Segun el sector ganadero, “el origen del problema de la suba no ha sido resuelto, que es el margen negativo que tienen los últimos 100 kilos de engorde a corral por una invernada cara, alimento caro y precios bajos. Ese tema no fue abordado y no está relacionado de manera directa con las exportaciones”.
