El cambio climático aumenta las probabilidades de que las sequías sean más frecuentes e intensas en muchas regiones del mundo. Sequías duraderas e inundaciones inesperadas, son las consecuencias en parte, de un negocio millonario como es el agro.
En nuestro país, el sector agro industrial representa en promedio un 8,7% del PBI y un 60% de las exportaciones. El grave episodio hidrico de la actualidad, generó una caída del producto del 2,5%.
Las sequías fueron la causa más importante de personas afectadas por desastres naturales en todo el mundo a lo largo del siglo XX, bien podría decir que el agua, para el mundo, hoy es un bien escaso.

La falta de lluvias generó la bajante más importante en medio siglo en la cuenca del río Paraná y sus afluentes, como también los ríos que se desprenden del río Amazonas.
Se estima que desde que este fenómeno hidrico comenzó, allá por 2018, el agro argentino lleva perdido un monto de 96.000 millones de dólares. Son menos dolares que entran al Banco central.
Según un informe reciente del Banco Mundial, llamado “Impactos de las crisis climáticas en la pobreza y la macroeconomía en la Argentina”, las inundaciones generan pérdidas anuales promedio de activos de entre 500 millones y 1400 millones de dólares, o sea en promedio de 1.000 millones anuales. Estas pérdidas podrían aumentar hasta un 125% debido al cambio climático.
