El avance de los contagios de COVID-19 en el mundo, al producirse una relajación en las medidas “no farmacéuticas”, como el uso de tapaboca y el distanciamiento social, en momentos en que una gran cantidad de personas ya han sido vacunadas “la probabilidad de aparición de una cepa resistente aumentó considerablemente”.
Los formuladores de políticas y las personas deberían considerar mantener intervenciones no farmacéuticas y comportamientos de reducción de la transmisión durante todo el período de vacunación. Esto es, el uso de marcarillas, barbijos, etc y respetar un distanciamiento social.
Un documento interno de la organizacion Mundial de la Salud (OMS) que se conoció hoy indica que la variante Delta es más transmisible que los virus que causan MERS, SARS, Ébola, el resfriado común, la gripe estacional y la viruela.
Las variantes más graves son indentificadas como “variantes preocupantes” y dispuso llamarlas con las letras griegas. Así, las que reciben la categorización citada son la Alpha, Beta, Gamma y Delta.
Los científicos ya han advertido que es inevitable una mayor evolución del virus debido a la forma en que el código genético puede ser alterado por errores en el mecanismo de copia durante la replicación. Aseguran que se ha ingresado en una nueva fase peligrosa de la pandemia, ya que la tercera ola del coronavirus crea un caldo de cultivo fértil para nuevas variantes.
