Ante la grave situación que genera la histórica bajante en el Río Paraná, el Gobierno declaró el “Estado de Emergencia Hídrica” por 180 días en la región de la cuenca.
La medida faculta al jefe de Gabinete Santiago Cafiero a “delimitar las áreas afectadas por la emergencia” e instruye a diferentes áreas a tomar medidas para paliar las consecuencias.
En verdad, los malos manejos que las personas hacen con el medio ambiente provocan desastres naturales. Pueden ocurrir estos días impresionantes y devastadoras inundaciones en el centro y norte de Europa.
En el Litoral argentino, se da la contracara con una impresionante e histórica bajante del río Paraná, causando muchos problemas en todas las poblaciones que están en su curso.
Ambientalistas y expertos en el estudio climático se animan a asegurar que este fenómeno que castiga al principal curso de agua en la región es un verdadero “holocausto ambiental”.

Abogados ambientalistas, detallaron que la bajante “está ligada al modelo agroproductivo argentino de expansión de la frontera agropecuaria, el incremento de superficies de cultivo como la soja, el maíz o el trigo, que son al mismo tiempo parte de un modelo agroindustrial que trae muchísimos impactos sobre la tierra a partir del uso de millones de litros de insecticidas agrotóxicos”.
La bajante extraordinaria de los ríos mencionados presenta eventuales afectaciones sobre el abastecimiento del agua potable, la navegación y las operaciones de puerto, la generación de energía hidroeléctrica y las actividades económicas vinculadas a la explotación de la Cuenca Hídrica conformada por los ríos Paraná, Paraguay e Iguazú.
