Desde el principio de la pandemia se instaló un horizonte esperanzador llamado “inmunidad de rebaño”, ese punto a partir del cual el coronavirus ya no encontraría fácilmente a quién contagiar.
Poco más de un año después, la temida segunda ola arrasa la India y los casos siguen aumentando desde Asia hasta Latinoamérica.
Ahora los expertos dicen que el virus está mutando con demasiada rapidez, que las nuevas variantes supercontagiosas se propagan con demasiada facilidad, y que la vacunación es demasiado lenta como para que alcancemos la inmunidad de rebaño en un futuro cercano.
Las nuevas variantes del virus están arrasando en los lugares donde la gente se aglomera sin cumplir con los protocolos pandémicos, como usar barbijo o mantenerse a distancia.

Cuando haya más personas con cierto nivel de inmunidad, ya sea por haber contraído el virus o por una aceleración de campaña de vacunación en todo el mundo, los futuros brotes ya no serán de la escala de los que están devastando la India y Brasil, dice Heymann.
Lo esperable es que surjan brotes más pequeños, que si bien serán menos letales, implicarán una amenaza constante.
Las vacunas que son altamente efectivas contra el Covid-19 se desarrollaron rápidamente, pero su distribución mundial está siendo lenta y desigual. Mientras los países ricos acumulan dosis, los países más pobres enfrentan grandes desafíos logísticos para distribuir las que logran conseguir, y la intermitencia de las campañas de vacunación es un problema en todo el mundo.
Los expertos advierten que la vacunación es demasiado lenta para albergar muchas esperanzas de eliminar el virus.
Si bien la cifra de nuevos casos diarios a nivel mundial sigue batiendo récords, el número de muertes ha disminuido desde el pico alcanzado en febrero,
