Combatir el sobrepeso y la obesidad derivada de una mala alimentación. Ese es el objetivo principal de la Ley de Promoción de Alimentación Saludable, que establece la colocación de etiquetas en la parte delantera de los productos con excesos de azúcares, grasas saturadas y totales, calorías y sodio.
Esta norma le permitirá a los consumidores contar con información clara, sencilla y completa a la hora de tomar la decisión de comprar alimentos y bebidas sin alcohol.
Además de advertir sobre el exceso de los llamados “nutrientes críticos”, que son los principales causantes de las enfermedades no transmisibles como el cáncer, la diabetes y la hipertensión arterial, la ley promueve que se dejen de vender este tipo de productos en las escuelas para garantizar entornos saludables.

En caso de que la Cámara de Diputados apruebe la ley, los alimentos y bebidas no alcohólicas empezarán a tener octógonos de color negro con letras blancas en mayúsculas (no inferiores al 5% de la superficie de la cara frontal del envase), que determinen los valores mínimos y máximos de calorías, azúcar, grasas, sodio u otros nutrientes dentro de los límites de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
