El Gobierno logró extender hasta fines de abril el acuerdo para comercializar 8 cortes de carne vacuna a precios populares en supermercados de todo el país.
De esa manera, en las próximas dos semanas se seguirán “negociando las nuevas condiciones: precios y cortes” para una nueva etapa del plan, que se puso en marcha en febrero en medio de una fuerte alza de los precios de la carne al mostrador.
Las negociaciones con la industria frigorífica exportadora, que es la que destina entre 5500 y 6000 toneladas al mes para el cumplimiento del plan, comenzaron semanas atrás. La principal preocupación sectorial pasa por la escalada en los valores de la hacienda y las dificultades para exportar en un contexto de una demanda más que volátil.
Las negociaciones se focalizan ahora en los tipos de cortes que se ofrecerán y a qué precios, ya que los incrementos en otras bocas de expendio siguieron en los últimos dos meses. Además, se analiza si la conformación de la canasta de cortes será la misma. Puede haber una mayor participación de cortes en general más demandados para el consumo en temporada invernal (aquellos para guisos o para hornear más que para asar).
