Hace 99 años, Gandhi era arrestado por desobediencia civil y condenado a seis años de cárcel, de los cuales sólo cumplió dos.
El 18 de marzo de 1922, el líder pacifista Mahatma Gandhi fue condenado por la corte a seis años de prisión, con la promesa oficial de liberarlo inmediatamente si las protestas en las calles de la India cesaban.
La llamada Ley Rowlatt, promulgada en Inglaterra para negar los derechos civiles de los hindúes, llevó a Gandhi a convertirse en el máximo líder, activista y defensor de los derechos de sus compatriotas.

Durante varios años, organizó protestas callejeras que agruparon a las personas bajo un reclamo pacífico que evitó cualquier violencia. Sin embargo, el ardor y el apoyo de la gente rebasó los límites pacíficos y las manifestaciones se tornaron violentas.
Ante esta situación, las autoridades inglesas arrestaron a Gandhi, que entonces fue trasladado a Bombay, en donde fue juzgado y sentenciado a seis años de prisión. Dos años más tarde, convaleciente por una apendicitis, fue puesto en libertad.
