Asperger: saber integrar y empatizar, es fundamental para la convivencia con el síndrome.

Desde 2007, cada 18 de febrero se celebra el Día Internacional del Síndrome de Asperger en conmemoración a la fecha de nacimiento de Hans Asperger (1906-1980), el psiquiatra austríaco que describió el cuadro,

Es necesario aclarar que, al menos en sus generalidades, el Síndrome de Asperger se trata de una condición del neurodesarrollo que influye en la forma en que éstas personas dan sentido al mundo, procesan la información y se relacionan con los otros.

Greta Thunberg, quien padece el Síndrome de Asperger, escribió un articulo en el diario El País, de España, explicando con ironía como es posible convivir con Asperger.

Existen rasgos que pueden considerarse altamente positivos y otros en los que suelen presentar dificultades;

En el primer grupo encontramos las capacidades relacionadas con la inteligencia dura, racional, unívoca, híper-lógica; y en el segundo, aquellas vinculadas a la inteligencia blanda, emocional, con pluralidad de significados, que cobran mucha importancia a la hora de relacionarse e insertarse en todo tipo de entornos sociales.

Este síndrome es caracterizado por un lenguaje muy precoz, peculiar y avanzado para la edad. Una elevada capacidad intelectual y Una clara dificultad para entender los aspectos básicos de las convenciones sociales: bromas o segundos sentidos.

Segun las estadisticas, una de cada sesenta personas está dentro de la condición del espectro autista [entre los que se incluye el Asperger].

El síndrome de asperger como tal, no tiene cura. Es un trastorno de origen genético y principalmente hereditario al igual que el resto de trastornos del neurodesarrollo.

Sí es posible contar con terapia para ayudar a las personas con asperger a aprender a entender muchas de las situaciones que les resultan incomprensibles.