El dengue es una infección viral transmitida por mosquitos que causa una enfermedad similar a la gripe y en ocasiones evoluciona hasta convertirse en un cuadro potencialmente mortal llamado dengue grave.
El virus del dengue se transmite a los humanos a través de la picadura de un mosquito infectado. Solo unas pocas especies de mosquitos son vectores del virus del dengue, es decir, un vehículo que transporta y transmite una enfermedad. Los vectores más comunes son los artrópodos, y esto incluye mosquitos, garrapatas, piojos, moscas y pulgas.

Cuando un mosquito pica a una persona que tiene el virus del dengue en la sangre, el mosquito se infecta con ese virus. Más tarde, el mosquito ahora infectado puede transmitir el virus a personas sanas al picarlas.
Debido a la falta de una vacuna y medicamentos antivirales, la única medida de control es limitar los vectores, esto implica luchar contra los mosquitos.

El dengue no se puede transmitir directamente de una persona a otra, los mosquitos son necesarios para la transmisión del virus. Sin embargo, existen casos raros en los que el dengue puede transmitirse de una embarazada al feto o durante los trasplantes de órganos o las transfusiones de sangre de donantes infectados.

El virus del dengue es transmitido por mosquitos del género Aedes, que incluye varias especies, siendo el principale responsable el Aedes aegypti.
Algunas medidas de prevención recomendadas por la OMS son cubrir, vaciar y limpiar cada semana los recipientes donde se almacena agua para uso doméstico; aplicar insecticidas adecuados a los recipientes en que se almacena agua a la intemperie y utilizar mosquiteros en las ventanas, ropa de manga larga, repelentes, materiales tratados con insecticidas, espirales y vaporizadores.
