A través de un decreto publicado ayer en el Boletín Oficial, el Gobierno reglamentó la ley 27.076, sancionada en 2015, que busca potenciar la producción bubalina en el pais.
En la actualidad, la producción bubalina en la Argentina cuenta con casi 200.000 cabezas, de las cuales 169.000 están en el NEA. El búfalo está creciendo entre un 9 y un 10% anual. Al ritmo que venimos, en el 2030 estaremos en 300.00 cabezas. Creemos que es un proceso que debería acelerarse.

Con esta ley, se crea el Consejo Federal Bubalino (CFB), órgano que deberá estar conformado por tres representantes del Ministerio de Agricultura, uno del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) uno del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), uno de los Ministerios productivos de las provincias que adhieran al programa, y uno de los productores de cada una de esas provincias.

Con respecto a su crianza, en un campo de baja calidad de apenas 200 hectáreas, el búfalo tiene una eficiencia de conversión muy superior al vacuno. Es una especie que cuenta con una mejor fisiología nutricional y se come todos los juncos y los pastizales, metiéndose en lugares donde la vaca no puede acceder.
Según especialistas del INTA, la producción bubalina es importantísima para el campo argentino ya que se complementa con las demás producciones ganaderas. “En el norte argentino, el búfalo iguala la eficiencia productiva que tiene el vacuno en la pampa húmeda. Es una especie que se adapta perfectamente bien a lo que hay, una herramienta de última generación.
