Después del anuncio respecto a la vuelta de las clases presenciales del gobierno porteño, hoy por la mañana los dirigentes de Ute-Ctera adelantaron que no irán a trabajar el 17 de febrero, el día de inicio del ciclo lectivo para la provincia de Buenos Aires.
Así lo confirmó Angélica Graciano, la secretaria general de UTE, el principal sindicato docente en la Ciudad de Buenos Aires. “Si quieren empezar las clases el 17 de febrero, vamos a hacer retención de servicios. No vamos a concurrir al lugar de trabajo”, dijo la dirigente en declaraciones radiales.

El regreso de las clases presenciales, con un mínimo de 4 horas por día de presencialidad para todos los alumnos porteños, será escalonado. El 17 de febrero iniciarán cuatro grupos de estudiantes: los chicos de los jardines maternales, el nivel inicial, primer ciclo de primaria (primero, segundo y tercer grado) y primer ciclo de secundaria (primero y segundo año).
Más allá de las medidas de fuerza, las clases comenzarán igualmente y la ministra de Educación, Soledad Acuña, adelantó que descontarán los días a los docentes que no concurran a su lugar de trabajo.
Los acatamientos a los paros suelen ser dispares. De hecho, el 60% de los maestros porteños no está afiliado a ningún sindicato.
