Agostina Arreguez es indígena, aprendió ballet por YouTube y Julio Bocca la becó en su fundación.

Agostina Arreguez baila para invocar al agua que en estas latitudes de cerros Calchaquies escasea y donde sus antepasados de la comunidad indígena de Amaicha imitaban el aleteo del suri, avestruz andina que en su cultura representa a la tierra.

Agostina cumple con solvencia los pasos de la coreografía diseñada por su profesora Yanina Llenes, inspirada en un segmento de la película Fantasía -un clásico del cine de animación- en el que un grupo de avestruces descansa hasta que uno se reincorpora y, con su ritmo, enciende a los demás.

Con los Valles Calchaquies de fondo, Agostina se prepara para bailar.

Bastó que aquel baile quedara registrado en un video tomado por un celular, y que llegara a las manos de Julio Bocca. Así es como esta adolescente de 15 años, de hablar destellante y ojos curiosos, ahora forma parte de la fundación creada por el gran maestro del ballet argentino. Se trata de la primera bailarina que proviene de un pueblo originario.

En marzo de 2010 surgió la primera alternativa en Santa María, Catamarca, a unos 20 kilómetros de Amaicha. La mamá de Agostina la pasaba a buscar por el jardín de infantes, la peinaba y la vestía en el colectivo, llegaban a tiempo para tomar la clase con una profesora de danza (más árabe que clásica), y salían con los minutos contados para subir al último micro de la jornada.

Julio Bocca vio el video en el que Agostina baila y la beco de por vida en su fundación, mientras que lo normal son becas de un año.

Una mañana Samanta leyó un cartel en la biblioteca popular del pueblo: “Se dicta taller de danzas clásicas con profesora recibida en el Colón”. Agostina fue de las primeras en anotarse: ya no había que viajar a Catamarca. “¡Amaicha se revolucionó! Era la primera vez que acá se veía acá algo que tuviera que ver con un tutú, y que se escuchaba una música completamente diferente a la que suena en el norte”, recuerda su mamá.

Paula Violante la tuvo de alumna durante dos años, hasta que debió regresar a Buenos Aires. Antes de partir, en la casa de los Arreguez dejó un regalo -la barra que tenía en su propio estudio- y un consejo: “¡Agos tiene condiciones! No la dejes así… ¡Buscá una profe!”, le advirtió a Samanta. “Sí, ¿pero adónde la voy a encontrar?”, fue la pregunta que no encontraría respuesta por más de un año.

El puño en alto de Agostina, símbolo de la resistencia a la dominación indígena.

Yanina, coreografa y profe de danzas clásicas, armó aquella coreografía inspirada en Fantasía, su alumna se lució junto a una compañera, el video llegó a manos de Julio Bocca. Y quedó becada de manera permanente, cuando suele ser por un año.

Al llegar a los 16 (los cumplirá en agosto de 2021) podrá viajar a Buenos Aires para sumarse a la fundación. Mientras tanto, en plena pandemia debió recurrir al Zoom: este año las clases de Llenes fueron virtuales.