Este 2020 no quedará en la historia solo por el impacto del Covid-19, sino también por una de las bajantes históricas más prolongadas del río Paraná, consecuencia de las escasas precipitaciones. Este panorama de crisis hídrica pone en alerta a las autoridades de gobierno, ya que hace que se multipliquen los esfuerzos para no tener inconvenientes en las tomas de agua, y que el suministro de agua potable siga garantizándose a la población.

El Dr. en Recursos Hídricos, ingeniero Francisco Latosinski, miembro de la ONG Trama Tierra, dialogó con El Litoral respecto a la problemática que afronta este recurso vital y que motivó a la redacción de un comunicado que acompañaron más de 20 entidades de la ciudad y del resto de la provincia.
Según la perspectiva del Instituto Nacional del Agua (INA) en su pronóstico emitido este martes, “la tendencia climática con horizonte en el 28 de febrero de 2021 sigue siendo desfavorable. No permite esperar una recuperación franca en los próximos tres meses”, informaron, es decir que no se esperan eventos que puedan aliviar sensiblemente la situación de escasez y bajante que predomina en la región.

Desde las distintas organizaciones de la sociedad civil iinstaron a las autoridades provinciales, municipales y comunales, a alertar sobre la problemática que se avecina respecto de la disponibilidad del recurso;
“hoy más que nunca debemos apelar a su uso sostenible y solidario, diagramando campañas de difusión sobre el cuidado en los domicilios y en las casas de fin de semana, en la industria, el turismo y el comercio. El Estado, tanto a nivel provincial como local, puede y debe asumir un rol clave y activo en la protección del agua en todas sus formas, más aún en este contexto de pandemia”.
