Hijo de un flautista y hermano de dos violinistas, nació en Villa Crespo, barrio porteño que hoy posee una estación de subte con su nombre (Línea B, estación Malabia – Osvaldo Pugliese), su discografía abarcó unos 700 registros, entre los que se encuentran cantantes como Jorge Maciel, Roberto Chanel, Juan Carlos Cobos y Miguel Montero. Entre sus obras más destacas, encontramos “Recuerdo”, una de las piezas icónicas del tango argentino.

“El Maestro Pugliese es atemporal e intocable, su sublime música no tiene color político ni religioso”, se lee en uno de los tantos comentarios del video de la canción en YouTube, pero lo cierto que Pugliese tuvo una ideología bien marcada. De hecho, en 1936 se afilió al Partido Comunista, lo que lo llevó a ser perseguido tanto por gobiernos democráticos como de facto.
En 1985, su talento y trayectoria lo llevaron a tocar en el emblemático Teatro Colón, el cual, hasta entonces, era exclusivo para la música y lírica académicas.

Osvaldo Pugliese puede ser definido de distintas formas: músico talentosísimo, ávido artista, ser humano con enorme compromiso social y hasta ciudadano ilustre de La Plata… pero todas las definiciones no bastan para graficar o describir la enorme calidad de su obra.
Él mismo reprochaba de aquellas descripciones que se le quisieron hacer: “Nunca me considero un artista, sino un laburante de la música. Y un laburante bastante cómodo, porque trabajar, trabajan los de las fábricas, el puerto. Pero digo que siempre me sentí uno más”.
A 115 años de su nacimiento, su memoria queda intacta. Ahora sólo resta su legado y, como tal, expandir la movida artística y cultural, porque, como el Maestro decía: “La soberanía nacional se defiende también con la cultura”
