La canción más emblemática de la banda fue publicada el 31 de octubre de 1975. Iba a ser incluida en el disco “A Night at the Opera”, que salió hacia fines de noviembre de ese mismo año pero fue publicada antes en un simple.
Rapsodia bohemia”, una compleja composición de su líder Freddie Mercury que consagraría de manera definitiva a la banda y se establecería como su creación más famosa.
A pesar de su extensión de casi seis minutos, la ausencia de estribillo y las partes bien disímiles que presentaba, la aparición de “Rapsodia bohemia” llamó la atención de la crítica y la audiencia, que de inmediato la convirtió en un clásico.

Si bien se trataba de una época en la que el llamado rock sinfónico estaba en auge y el mestizaje con la música clásica era moneda corriente, hasta el momento nadie se había animado a incluir pasajes que remitieran a la ópera en sus creaciones.
Los anteriores trabajos de Queen tuvieron alguna incursión en ese sentido, en especial “Queen II”, pero esta canción de Mercury lograba la síntesis más perfecta al respecto.
A lo largo de esos seis minutos, la letra pareciera a simple vista construirse a partir de la narración de una persona que se arrepiente de un asesinato que cometió, con referencias a “Fausto” mediante la inclusión de algunos términos característicos en la sección operística.
May, Mercury y Taylor cantaron continuamente de diez a doce horas por día, obteniendo 180 grabaciones separadas. Como los estudios de aquella época solo disponían de cintas analógicas de 24 pistas, fue necesario que los tres se sobregrabaran numerosas veces y reiteraran estas grabaciones en sucesivas submezclas.

Al final, terminaron usando cintas de octava generación. Para su grabación, el técnico de sonido tuvo que superponer varias cintas grabadas por los cuatro integrantes del grupo en la que entonaban esa parte, con una presencia dominante de los agudos de Roger Taylor.
Tras su publicación, la canción logró imponerse más allá de las reticencias mostradas por los directivos de la compañía discográfica, a raíz de la complejidad de su estructura y de su extensión.
