En barrio Güemes, en la Casita en la que se alojan chicos que se recuperan de adicciones, el Santísimo Sacramento habría sudado sangre. El Padre Suppo y el Obispo lo retiraron para su análisis. Se ruega respeto por el lugar para no interrumpir la rehabilitación de los chicos.
El hecho ocurrió en la Casita de San Miguel, ubicada en calle Cerdan al 2200 de barrio Güemes. En el lugar, habitan jóvenes que se encuentran en rehabilitación por adicciones.
Según trascendió, uno de los chicos de la Casita se encontraba rezando cuando notó que se empañaba el vidrio del Santísimo. Inmediatamente fue a buscar al encargado y, al regresar, se encontraron con que la Eucaristía estaba sudando sangre.
Se procedió a llamar al Padre Suppo y al Obispo de la Diócesis, quienes decidieron retirarlo debido a que se había convocado mucha gente en el lugar. Además, lo enviarán a Roma para que el ente especializado en análisis científicos determine si se trata de un milagro real. La intención de la Iglesia es manejar el caso con la mayor prudencia posible.
El hecho generó emoción en todos los presentes y creyentes católicos tanto por el lugar en el que se produjo el aparente milagro, como por el período especial que se encuentra atravesando la Iglesia en su totalidad (Semana Santa).
A todo ello, se extendió un pedido de respeto por el lugar ya que allí se encuentran los jóvenes en recuperación y se espera que no sean molestados.( Fuente: Rafaela Noticias)
