El argentino ingirió el año pasado, en promedio, casi un litro y medio menos que durante la mayor crisis que vivió el país en las últimas décadas. Preocupación en el sector por la caída en la producción. Desde el sector rural acusan al Gobierno nacional de no prestar la debida atención a la caída en la producción lechera.
La Argentina vive una época de “vacas flacas”. Una muestra clara de esa situación es la grave crisis que viene atravesando el sector lácteo. Productores al borde de la quiebra, líneas crediticias inexistentes por parte del Gobierno, intermediarios y comercializadores que llevan los precios por las nubes sin darle nada a cambio al productor y tambos con deudas impagables son algunas de las escenas que pueden advertirse en los campos nacionales.
De acuerdo a cifras oficiales, el consumo de leche el año pasado se ubicó por debajo de los índices de 2001, llegando a 23,22 litros por persona, cuando en la peor crisis que vivió el país en las últimas décadas la ingesta era de 24,64 litros por argentino, dejando en evidencia la delicada situación por la que pasa el productor tambero.
Los números adquieren mayor relevancia si se toma en cuenta que el consumo de leche pasteurizada se redujo en seis litros por persona, una baja que supera en promedio el 25%. En cuanto a la producción industrial de leche en polvo, la misma se desplomó en más de 100.000 toneladas, ya que el producto presentó una caída del 40%, la entera, y del 11,9%, la descremada.
Desde el sector rural acusan al Gobierno nacional de no prestar la debida atención a la caída en la producción lechera, alimentando la concentración del sector en pocas manos. En diálogo con diario Hoy, el referente lechero de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Tomás Bohner, señaló que “el consumo tiene que ver con los sueldos y, si los salarios el año pasado perdieron frente a la inflación, es claro que va a disminuir el consumo de leche, central para los sectores más vulnerables”.
CIFRAS DEL DESASTRE
23,2: es el consumo de litros de leche por persona, el nivel más bajo desde 2001.
93,1%: crecieron las importaciones de queso durante 2016.
50,7%: se redujeron las exportaciones del sector en cuanto a cantidad de dólares.
45%: de los tambos cerraron sus puertas en los últimos 10 años.
43,8%: se redujo el consumo de leche en polvo en el último año.
24,2%: se redujo el consumo de leche en polvo en el último año.
16,8%: mermó la industrialización de la leche en 2016.
14,2%: cayó la producción primaria del producto el año pasado.
EL OSCURO NEGOCIO DE LOS INTERMEDIARIOS
Este sector de la cadena de comercialización se queda con el 70% de las ganancias de los tamberos, elevando de este modo el precio de la leche en las góndolas. Críticas a la falta de políticas oficiales en la materia.
El producto básico para la subsistencia de todas las familias del país, la leche, se ha convertido en los últimos años en un negocio repartido en muy pocas manos, donde reinan los manejos hechos por los intermediarios del sector, que se llevan grandes ganancias, mientras los productores reciben migajas y los consumidores pagan cifras increíbles por un litro en las góndolas de los supermercados.
