En algunos supermercados hay faltante de stock de los distintos productos que son parte del acuerdo con el gobierno nacional. Por ello ya fueron suspendidas tres sucursales de las grandes cadenas que lo conforman. ¿Es solo coincidencia o es una mera estrategia empresarial?
Luego del anuncio realizado por el gobierno nacional, donde algunas cadenas de hipermercados se comprometían a congelar los precios de 500 productos, grupos políticos realizaron un relevamiento en distintos comercios y llegaron a la conclusión de que, algunos de ellos, están en falta. Lo que realmente preocupa es la ¨viveza criolla¨ con la que se manejan los dueños de las grandes cadenas que por un lado adhieren al convenio y por el otro hacen que se reduzca considerablemente el stock de productos, al punto de que algunos son inexistentes al momento de encontrarlos en las góndolas. ¿Es posible que apoderados de éstos comercios se manejen tan impunemente ante la vista del ciudadano que nada puede hacer por sí solo?
Las estrategias que aplican las empresas para burlar los controles oficiales
El caso más emblemático es el de la leche. Sólo La Serenísima hoy está ofreciendo en las góndolas una docena de variedades de leche entera y de las cuáles la única que tiene su precio congelado es la “ultrapasteurizada con vitamina A, D, B9 y calcio agregado”. Los consumidores que la busquen en las góndolas no la tendrán nada fácil para no confundirse la leche del congelamiento con la “extra calcio con vitaminas A, C, D”, la “extra calcio natural con sulfato de hierro y vitaminas A, C y D” o la “extra calcio natural, con vitaminas A, C y D, fuente de DHA (ácido docosahexaenoico)”, que también ofrece la misma empresa, pero a precio liberado.
El modelo de incorporar nuevas presentaciones con pequeños cambios en la fórmula lo están siguiendo los fabricantes de mayonesas. En la actualidad, a la Hellmann’s de fórmula tradicional se le sumaron variedades como la Hellmann’s “Libre de colesterol” y la “Receta liviana”, con precios que hasta duplican a la mayonesa “común”.
En otros casos, la estrategia de los supermercados y los proveedores es copiar los combos que crearon los autoservicios chinos para vender el aceite. Desde hace más de cinco años, todas las marcas de aceite tienen incorporado el precio del producto en el envase. Ante esta barrera, los chinos empezaron a vender el aceite en combo con algún otro producto pegándolos con una cinta adhesiva o tachando el precio sugerido.
En nuestra ciudad la sucursal involucrada en este acuerdo es la cadena de La Anónima, en donde el faltante de productos se hace evidente. En los productos de primera necesidad como aceite (Cocinero y Natura en cualquiera de sus tamaños), harina de trigo 000 (Cañuelas de 1000gr.), yerba (Rosamonte de 500gr.), no se respeta el acuerdo porque directamente no las podemos encontrar en góndola, como opción uno encuentra otras marcas, a veces con precios altísimos.
Todos aquellos productos que se encuentran dentro del acuerdo, y además tenemos la suerte de que exista stock, están debidamente identificados en góndola, como es el caso de los fideos y el papel higiénico. También nos encontramos con diferencias de precio a favor del cliente, pero claro, son los menos. Un ejemplo es el puré de tomate en caja ARCOR cuyo precio es 10 centavos menor que del acuerdo.
Lamentablemente en nuestra ciudad el único supermercado que se encuentra dentro del acuerdo del gobierno nacional es La Anónima, y no sólo las agrupaciones políticas y el gobierno provincial deben hacerse cargo del control de precios, sino también el ciudadano común, verificando los precios y el stock a la hora de comprar. De aquél acuerdo de 10000 productos congelados, pasamos a 500 que debían mantener el precio vigente de febrero de 2013, si seguimos a este paso el próximo acuerdo no terminará de satisfacer las demandas de la canasta básica familiar.
