Datos y alcances del funcionamiento de un lugar muy particular en Esperanza, que merece el apoyo de toda la comunidad local y de otras poblaciones.
Cuando algo se vuelve cotidiano, a fuerza de costumbre, es posible no dimensionar la importancia, por eso vale la pena refrescar la memoria de vez en cuando, haciendo caso omiso a la frecuencia de notas periodísticas por cuanto los fines y la labor lo ameritan con creces.
La hermana Alicia Nora Félix, misionera SSPS directora del Hospice “La Piedad”, que ya alcanzó el sexto aniversario con una nutrida cifra de ingresos, resume objetivos:” la institución se caracteriza por la atención especializada en cuidados paliativos a enfermos en etapa terminal de la vida” Se manifiestan “convencidos de que la vida es digna hasta el final” y trabajando para que el paciente y su familia “se sientan como en casa, buscamos lograr empatía con ellos, compartir su vida, sus angustias, sus dudas, sus alegrías y sus reencuentros.”
La religiosa tiene palabras especiales para destacar la participación de cincuenta voluntarios que cumplen distintas tareas, “personas de distintas edades, comprometidas, que dan su tiempo, colaborando en lo que pueden y saben hacer”
En su reseña cuenta que el Hospice, inaugurado en marzo de 2010 y que el 10 de abril de ese mismo año recibió el primer ingreso, cuenta con seis enfermeras, cuatro de tiempo completo y dos reemplazantes, en tanto que en materia de infraestructura posee una capacidad de ocho camas
A todo ello, cobra especial significación un comentario de la hermana Alicia: “Somos el único hospice en toda la provincia y el litoral argentino; el más cercano está en la ciudad de Buenos aires”.
Loable y ardua tarea resumida y representada por las palabras del Papa Francisco: “cuidémonos los unos a los otros”
