Desde Borocotó a la fecha, los recetarios de panqueques se han enriquecido con la llegada de personajes que parecen una cosa y en realidad son otra. Aunque todos tienen algo en común: la cara de estreñimiento.
Fuentes cercanas al ejecutivo provincial hicieron saber el malestar del Senador Departamental Rubén Pirola en cuanto a la creación de cargos e ingreso a planta de aquellas personas contratadas bajo diferentes modalidades contractuales hasta el 30/09/2013 y que cumplieran funciones asimilables al personal de planta permanente.
En suma: Pirola se oponía a que los contratados ingresaran a planta permanente. Y, además, estaba tratando de evitar que el Senado vote la iniciativa enviada por el Poder Ejecutivo Provincial basada en el planteo de los gremios correspondientes UPCN y ATE.
Dada esta circunstancia no se entiende por qué Pirola envía una nota a cada uno de los agentes incorporados a planta permanente del Departamento Las Colonias avisando que GRACIAS A SU VOTO POSITIVO se concretó el proyecto. Y por si esto fuera poco, el Senador, les dice a los empleados que cualquier cosa que pase que se le avise. Textualmente escribe y firma el hombre: “hacerle llegar mi compromiso para observar que lo dispuesto se efectivice, caso contrario me comprometo a plantear la inquietud a las autoridades, bla, bla, bla…”
La conducta del Senador Pirola se está convirtiendo en sospechosa. No solo por lo que dice sino por lo que deja de decir. Sabido es que se ha presentado no pocas veces en nuestra ciudad como gestor y adjudicatario de méritos que en la mayoría de los casos no le corresponden. Según Pirola, gracias a su gestión los municipios reciben los recursos instituidos por la ley de obras menores, hecho totalmente erróneo, sino que en todas y cada una de las obras que el gobierno provincial ha realizado el Senador se adjudica una participación determinante que -casi siempre- no pasa de una figuración intrascendente.
Ahora, resulta que se opone y trabaja en contra de un proyecto por un lado, pero se ocupa de decirle a los que se benefician con la norma que gracias a él tienen lo que tienen. Que tu mano izquierda no sepa lo que hace tu derecha, dice la sentencia bíblica, que, según parece, Pirola debe haber memorizado y aplicado según su conveniencia.
