Legado en vida por Eva Erni Borla, “El Antigal” agoniza al Sur

El inmueble que la artista plástica donara a la ciudad, está en condiciones deplorables, falto de conservación y trabajos de mantenimiento. Los esperancinos se sienten defraudados. Donó su obra al pueblo, al mismo pueblo que la vio crear y admiró sus trabajos, y por ellos la respetó y le profesó un cariño incondicional.

¿Era mucho pedir que Eva Erni Borla pudiera concretar su sueño ¿Fue un acto de generosidad de alguien de alma sensible que amaba su terruño…o una utopía para los burócratas insensibles?

Cualquiera con sentido de pertenencia por Esperanza hubiera comprendido el mensaje de su actitud de vida.

Cualquiera, con raíces de esta ciudad en el alma.

Hoy, hay mucho para cuestionar, porque desde los responsables de su conservación parece aflorar una tremenda desidia por el legado de Eva, que ofende la inteligencia y el criterio artístico de los esperancinos. Y es deber de los gobernantes cuidar del patrimonio del pueblo, haya venido de donde haya venido. Ley sagrada para quien considere y declame que está haciendo las cosas bien.

Algo de Historia

Hace más de 20 años, en días del gobierno local de Carlos Alcides Fascendini, Eva donó El Antigal” con el cargo de que una vez fallecida se transformara en un Museo para la ciudad.

Ella falleció hace ya casi 2 años y medio y cuentan sus familiares… “desde entonces, luego de varias reuniones con la secretaria de Cultura para que nos recibiera las llaves del inmueble, cosa que parecía no interesarle mucho, hicimos entrega de las mismas, para su restauración y puesta en valor.-

“Eva dejó en su legado – relatan – un inventario con las cosas que debían estar en el Museo ,más de 20 cuadros… 22 en concreto; algunas esculturas pequeñas; el taller con todos los materiales con los que trabajaba y daba formas y colores a sus obras; mucha documentación, recortes periodísticos; premios y demás reconocimientos a su trayectoria” .

Con respecto a los papeles no es difícil alimentar serios temores de su conservación habida cuenta del estado que presenta la casa

También dejo todas sus pertenencias de la vida diaria e incluso un T.V. plasma con filmaciones de su vida para que se vean en el Museo, a fin de difundir su vida y obra.

“Lo único que nosotros nos aseguramos -continúan contando sus familiares – es que sean resguardados sus cuadros, que dejamos depositados en el Museo de la Colonización para que luego sean expuestos en el lugar”.

Uno puede comprobar a simple vista que, salvo cortar el césped, y muy de vez en cuando, no se ha hecho absolutamente nada para la recuperación de “El Antigal”.

¿Vale la pena preguntar por qué, o la respuesta cae por su propio peso?

Si a alguien no le cae bien lo que aquí afirmo, poco me importa. Es más, estoy absolutamente convencido que Carlos Catena, Cristian Camissi, Celina Zimmermann o Rodrigo Müller, esperancinos legítimos y sucesivos secretarios de Cultura de la gestión anterior, hubieran hecho algo más de lo posible por conservar “El Antigal”, como Eva lo quería.

Y yo hago pública mi decepción y mi tristeza, en honor a quien en vida me consideró amigo y como tal me abrió las puertas de su casa para que en más de una noche de verano, diéramos rienda suelta a nuestro espíritu bohemio con guitarras y poesías, en medio de sus obras y nuestros mejores sueños.

Ni Eva Erni Borla, ni nosotros nos merecemos esto.

Parafraseando al “Hermano luminoso”, “El Antigal” agoniza, al sur de Esperanza “con un dolor que no se va”.

Jorge Raúl Pirola