Mucho se ha escuchado en la última semana de la puesta en marcha de la tercera etapa del programa de “Precios Cuidados” para supermercados regionales y autoservicios adheridos. Pero ¿Cuán real es para el consumidor? ¿Cuán fácil –o difícil- le es encontrar a la ama de casa los productos con precios cuidados?
Según se ha informado desde la Secretaría de Comercio Interior de la Nación, el acuerdo que debería estar vigente en 320 bocas de expendio a lo largo y lo ancho de la República Argentina incluía hasta mediados de este año 260 productos, cuando se le sumaron 80 nuevos bienes, de distintas categorías como almacén, bebidas, frescos, perfumería y limpieza.
Si bien la adhesión de las cadenas de supermercados a los Precios Cuidados ha sido la esperada, la puesta en marcha de esta nueva etapa trajo consigo aumentos en la mayoría de los bienes. Al mismo tiempo, se ha observado que la disponibilidad de estos productos es realmente baja en la mayoría de los locales, siendo llamativa la gran falta de productos en las góndolas.
Pocos días atrás, el Ministro de Economía de la Nación, había anunciado que los aumentos de los precios serían del 4% en promedio, sin embargo, en la ciudad de Esperanza, se han visto incrementos que superaron el 13%. Lo notorio es que las alzas más significativas se dieron en productos de alto consumo para los Argentinos, como la yerba, el arroz y el azúcar.
Es así que, esta tercera etapa trajo consigo no solo la entrada de nuevos productos, sino que además acarreó la actualizaron los precios y la faltante de muchos otros. Un claro ejemplo de ello, es lo acontecido con el aceite, ya que de las trece marcas existentes en la lista de precios cuidados, en nuestra localidad se encontraron en góndola no más de cinco. En el caso de la azúcar, de las tres marcas solo se disponían para la venta dos, siendo la faltante la del precio más económico. El caso de la harina fue también particular, ya que tratándose de un bien de consumo masivo, de las tres marcas incluidas en el listado solo una fue posible encontrar una en góndola.
Cabe destacar que, en muchas sucursales se ha observado no sola la ausencia de los productos en góndola, sino que, se ha visto la presencia de otros productos de similares características –pero de precios mayores- en el lugar físico donde se encontraba el cartel del producto cuidado. Al mismo tiempo, se pudo notar que la ubicación de los productos con precios cuidados no siempre es la óptima para la vista de consumidor.
En general, no fue el aumento de los precios lo más llamativo en estos tiempos de inflación, sino que llamó la atención la gran falta de productos en el marco de un programa que lleva ya un tiempo más que prudente de implementación, que dejó góndolas vacías con pocas opciones para los lugareños, teniendo en ocasiones que inclinarse hacia la compra de productos fuera de la lista de los tan promocionados Precios Cuidados.
Lic. Magali Sirini
Coordinadora CEDEC
