Bonvín y Becchio: la cara y la careta de un mismo partido

Por un lado el hoy concejal Hugo Becchio, quien por propia conveniencia se arrima al oficialismo y, por otro, el joven Bonvín, con buena imagen, un profesional emprendedor, fiel al proyecto macrista que nada tiene que ver con la impronta individualista de Becchio. ¿Quién llevará la bandera del PRO?Dentro de las fuerzas políticas emergentes en los últimos tiempos dentro de la ciudad se incluye sin duda el PRO. El partido de Macri, sorpresa para el medio local, sufre, sin embargo algunas contradicciones que enfrentan a sus principales referentes. Probablemente la conducta de ambos en el futuro selle la suerte del partido.

1) BECCHIO, EL PARACAIDISTA

Primero habría que preguntarse si realmente existe el Pro en Esperanza como partido. Lo curioso es que esta agrupación con escasa representación debe su nacimiento más a Meiners y Albarracín que a la propia tropa que orienta el ingeniero Macri. El sector del Pro que se identifica con el concejal Becchio en nuestra ciudad es un apéndice del kirchnerismo y así se comporta. Surge, un poco por la “avivada” de Becchio y otro poco por la torpeza del abogado Albarracín, ideólogo de una estrategia “berreta” para evitar (según él) una fuga de votos. El Pro/Becchio, en la política local, de macrismo, solo tiene el nombre ya que por orígen y por conducta es meinerista kirchnerista. El único concejal del Pro vota como un concejal “k” y a veces con más vehemencia y convencimiento que los propios oficialistas Elena y Kinen. Es cómico pensar que Becchio, supuestamente liberal de pura cepa, haya copado la fuerza popular izquierdosa “K” y funcione, la mayoría de las veces, como un virtual presidente de bloque.

Ese perfil “mixtongo” del pequeño partido de Macri en nuestra ciudad corre por cuenta y orden de Becchio. Solo para permanecer en el Concejo ya que el concejal solo responde a su propia ideología. Becchio es “becchista” y sabe que deberá arrastrar al Pro a la lista de Meiners para estirar la dieta, siempre, que la señora quiera comprar. Para eso transpira Becchio. Si la alcaldesa no compra la suerte de Becchio es incierta. Es cómico, es contradictorio, es borocotesco, es de todo.

Los más entrados en años no entienden mucho de qué lado juega Becchio, quien figura afiliado al radicalismo en los padrones, habría sido candidato de la UCR en la década del 90, se incorporó al PRO, ingresó al concejo en la lista de Meiners y ahora se encuentra en una posición como mínimo ambigua, apoyando al PJ y pretendiendo representar al PRO. Menos mal que la gente tiene poca memoria a veces.

2- BONVIN Y LAS BUENAS INTENCIONES

Lo que uno se pregunta es hasta cuándo van a bancar esta situación el resto de los adherentes al Pro. Hasta cuando Bonvín y compañía van a permanecer asociados a una conducta de la que son ajenos. En realidad Bonvín es ajeno a todo, el joven candidato, que repartía sus propias boletas casa por casa, no tiene nada que ver con toda esta confusa menesunda que sólo se compadece con el interés de uno de sus afiliados. ¿Sostener dentro del gobierno municipal a Hugo Becchio exige tanto sacrificio?. Porque uno se imagina que debe ser un parto encajar las ideas del Pro dentro del frasco kirchnerista. Que lo haga Becchio vaya y pase, el fulano se juega la dieta con eso, pero que lo haga Bonvín, es, por lo menos, un desperdicio.

Es interesante observar cómo, un partido incipiente, que se caracteriza por albergar gente joven, sea el escenario de la lucha remanida entre la vieja y la nueva política. Otra vez la puja de aquellos que se apoyan en organizaciones colectivas para beneficiarse, contrapuesta a la conducta transparente de jóvenes que se sacrifican con honestidad para tratar de cambiar las cosas. Sería injusto que una componenda de Becchio, uniendo el PRO al oficialismo Meiners, solo para conservar su banca, frustre la candidatura de Bonvín en el 2015. Si triunfa esta postura, la renovación de la mediocre y matusalénica clase dirigente local, quedará en utopía. Con esa frustración la vieja política, interesada, corrupta e individualista se fortalecerá y continuará perjudicando a los vecinos.