Se reúnen Dujovne/Lagarde mientras advierten: «Están conduciendo al desastre»

El presidente Mauricio Macri entró en una desenfrenada ambición de poder al punto que no le importa el costo social y económico que pueda costar a los argentinos. Su único objetivo es la reelección con un tipo de cambio merodeando los $40. Todo vale para ello, incluso rifar los dólares de Vaca Muerta. Economistas sintetizan: «Esto nos está conduciendo al desastre».

«El Gobierno está aplicando una política económica que marcha al desastre», disparó el economista Walter Graziano.

Alertado por la suba de tasas y del dólar, además de la renegociación urgente con el Fondo Monetario Internacional que puso en marcha la Casa Rosada, el columnista de Ámbito Financiero aclaró: «La política monetaria, cambiaria y financiera que ha elegido el Gobierno desde agosto pasado es desastrosa. La peor que haya encarado este mismo Gobierno. Si aún no se ha percibido en toda su magnitud es porque aún dura la “anestesia” de la tasa de interés sobre la divisa. Y si el FMI autoriza al Gobierno a vender dólares prestados por ese organismo, mucho peor. Podrá calmar al mercado unos meses, y luego… Pero ese es otro tema».

«Causa alarma que al Gobierno le moleste a esta altura del partido un dólar de $42, nivel que alcanzó a tocar hace más de seis meses. Tan solo en el último trimestre la inflación acumulada ronda el 10%. ¿Acaso pretende el Gobierno ir a un atraso cambiario salvaje? ¿Se va a sacrificar al país entero en aras de que el dólar no suba nada? ¿Cuán estable puede ser un escenario en el que se pretende, con una inflación deseada del orden del 30% anual, que el dólar se quede anclado en $ 40? ¿Es acaso 40 un número mágico? ¿Cómo quedarán los endeudados a tasas del 7%, 8%, 9% mensual, si el dólar no sube un ápice? Son todos estos interrogantes que en realidad tienen respuestas funestas. Sin embargo el Gobierno se ata a este auténtico fetiche que es el dólar en $40, algo que solo encuentra parangón en la historia económica argentina cuando hacia fines de convertibilidad se hacía todo lo posible con el único interés de que el peso se mantuviera en relación 1 a 1 con el dólar. Esa historia terminó muy mal, y solo hay que esperar –recemos– que el FMI no le otorgue el permiso al Gobierno para liquidar dólares a mansalva a precios muy inferiores a la banda superior con el fin supuesto de atender los pagos de la deuda en pesos que vence, cuando en realidad lo que se intenta es algo bien lejano a eso: mantener al dólar en torno a los $40 en torno a las elecciones. ¿Y después qué? Después el abismo», adelantó.

Sin vueltas, enfatizó: «Es muy claro que el esquema actual cierra en el mediano plazo si y solo si el BCRA compra una apreciable cantidad de dólares mientras las tasas de interés sean apreciablemente bajas. De otra manera, con este nivel de tasas de interés, los dólares que estarían convirtiéndose a pesos serían no ya “capitales golondrina” sino “capitales buitres” a tasas de interés del 61% nominal anual, o sea, el 80% efectivo anual, cifra que está cerca de triplicar el nivel de inflación esperada para todo el año».

El lunes 11/3 en Urgente24 nos preguntamos por qué cada vez que la Administración Macri inicia una negociación en el FMI por más fondos primero visita a las petroleras en Houston (USA). Incluso en medio de la crucial elección a gobernador de Neuquén, donde está Vaca Muerta.

Una teoría es que ese yacimiento funciona como una garantía de pago del Estado argentino. Pero al menos en esta oportunidad la cuestión sería otra. Según pudo saber Urgente24 de fuentes en Washington DC, el equipo económico argentino en Estados Unidos intentará liberar más fondos del FMI para volcarlos al mercado y evitar una corrida del dólar antes de las elecciones presidenciales, con el propósito de asegurar el futuro electoral de Mauricio Macri. En ese plan, Vaca Muerta entraría como la garantía para el Fondo de que de allí el Gobierno obtendría los dólares para inyectar a las reservas que pierda el Banco Central.

Este miércoles 13 de marzo, el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne se reunirá con la directora gerente del FMI Christine Lagarde para poder vender dólares en la city y suavizar la suba, luego del «no» que obtuvo por la comitiva que estuvo en Argentina hace algunas semanas para modificar el techo de la banda cambiaria.

Es decir, Mauricio Macri terminó de quebrar el Banco Central, defaulteó la deuda interna, está al borde del default de la deuda externa y ahora pretende rifar Vaca Muerta sólo para asegurar el final de su mandato e ir por la reelección. Esto no puede terminar bien.

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