Los intendentes santafesinos evitaron recibir a Macri en la visita a sus ciudades

Macri hizo dos actos con vecinos de Esperanzas y Rafaela en el raid «30 Ciudades en 30 Días». Los jefes municipales eludieron la foto.

El presidente hizo pié en la zona centro de Santa Fe, el corazón del polo agroexportador, donde visitó dos localidades emblemas del campo: Esperanzas y Rafaela con el claro objetivo de fidelizar el núcleo duro. En el recorrido, también pasó con la caravana por las comunas de Humboldt y Nuevo Torino.

Es que en Juntos por el Cambio están convencidos que los 10 puntos que le sacó Alberto Fernández a Macri en Santa Fe se explican por el déficit en la fiscalización y que esa diferencia se revertirá el 27 de octubre cuando se perfeccionen los mecanismos de control durante la jornada electoral.

A pesar del arribo de la máxima autoridad de la Nación, los intendentes peronistas evitaron el acto protocolar de recibimiento del presidente quien prefirió actos de proximidad con los vecinos, sin vallas y con mínima custodia.

En Juntos por el Cambio están convencidos que los 10 puntos que le sacó Alberto Fernández a Macri en Santa Fe se explican por el déficit en la fiscalización y que esa diferencia se revertirá el 27 de octubre cuando se perfeccionen los mecanismos de control durante la jornada electoral.

Quien marcó una mayor distancia fue la intendenta de Esperanzas, Ana María Meiners, quien justo cuando el Presidente visitaba su ciudad eligió trasladarse a la capital provincial para reunirse con el vicegobernador, el radical Carlos Fascendini, y el ministro de Economía, Gonzalo Saglione, para negociar un desembolso de 30 millones para pavimentación.

Esperanzas es una pequeña ciudad a 30 kilómetros de la capital provincial con poco más de 40 mil habitantes. Fue la primera colonia agrícola organizada del país y símbolo de la «pampa gringa» que hoy integra uno de los polos agroexportadores más importantes del mundo.

Sin embargo, a pesar de ser un hecho trascendente para una localidad como Esperanzas que la visite un presidente, la intendenta Meiners, que lleva cuatro períodos al frente del municipio, decidió viajar a la ciudad de Santa Fe para firmar el convenio de transferencia para pavimentación, un acto administrativo que es claro podría haber hecho antes o después del paso de Macri por su ciudad.

El programa de apoyo para bacheo fue creado por el gobierno de la provincia para «adelantar a las administraciones locales recursos de coparticipación que la provincia aún no recibió de parte del Gobierno Nacional que los adeuda, incumpliendo un fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación», señalaron desde la administración del socialista Miguel Lifschitz.

Una situación similar se vio en la ciudad del gobernador electo, el peronista Omar Perotti. Su jefe municipal Luis Castellanos, del riñón de Omar Perotti, tampoco recibió a Macri y eludió acompañarlo en su visita a la ciudad.

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